miércoles, 11 de septiembre de 2013

MORAS
Las zarzas silvestres crecen en la Región de Murcia desde época Paleolítica, siendo, posiblemente, uno de los frutillas que consumían los habitantes prehistóricos de Cieza y de la Comarca del Noroeste de la Región.
    Europa y Asia son las dos zonas que, actualmente, constituyen el centro y origen de esta especie, ya que gran parte de su territorio posee las condiciones naturales ideales para el desarrollo de la zarzamora, creciendo silvestre en sus veredas, caminos y humedales. En la Región de Murcia destaca en humedales como el Cañón de Almadenes y otros bosques de ribera del río Segura.
    Ya en la Grecia Clásica las moras silvestres eran conocidas junto a otros frutillos del bosque, como "sangre de titanes", en referencia a sus intensos colores, rojos, morados, violáceos y negros. No obstante, la primera referencia que destaca el consumo de moras como parte de recetas en gastronomía, se debe a la obra De re coquinaria de Apicio, gastrónomo romano del siglo I d.C.


   Variedades
    Las zarzamoras comestibles representan tan sólo nueve variedades de las más de 300 que existen en su familia. Algunas de sus clasificaciones hacen referencia a la existencia o no de espinas en su tallo, o si el sabor de sus frutos es dulce. Aunque en el mercado se pueden encontrar las clásicas zarzamoras, también es frecuente adquirir algunas variedades de híbridos, entre los que destacan:
    Logan. Hibridación entre zarzamora y frambuesa, por lo que presentan una mayor acidez, color púrpura y carecen de semillas.
young. Cruce entre zarza de rastrojos y una frambuesa. Aspecto alargado del fruto, de sabor ácido y escaso aroma.
    Boysen. Hibridación entre Young y frambuesa. Poseen un tamaño superior a las demás.

    Cultivo
    El arbusto de la zarzamora crece silvestre, formando zarzales, junto a cursos de agua, en zonas de clima cálido, donde existe buena iluminación diaria. No obstante, es posible cultivarla siempre y cuando los suelos sean ricos, tengan buen drenaje y se mantengan frescos y húmedos.
    Así, su reproducción se puede realizar mediante esquejes, partiendo directamente de sus tallos en invierno, o a través de semillas en primavera.
    La floración se produce a finales de la primavera, propiciando que se recolecten sus frutos ya maduros durante todo el verano y los primeros días de otoño.
    Para evitar que se convierta en una planta invasora, con multitud de esquejes y arbustos secundarios, es necesario tras la recolección cortar las ramas desde su nacimiento. De esta forma, los tallos jóvenes recogerán todo el vigor de los nutrientes del suelo y darán cosechas más abundantes.

Beneficios de la Mora
Laxante : Preparar un cocimiento de hojas o cogollos en proporción de diez gramos por cada litro de agua. Se recomienda tomar una cantidad considerable, en raciones a lo largo del día.
Jaquecas : Aplicar hojas calientes sobre la frente, sus propiedades relajantes las hacen un calmante ideal.
Diarrea y disentería : Preparar en cocimiento quince gramos de hojas en medio litro de agua. Beber en grandes cantidades. En esta misma forma se emplea como astringente y contra las anginas.
Parásitos infantiles: Se recomienda tomar la raíz de la mora en infusión.
Tensión baja : Consumir la mora ya sea en pulpa o jugo, varías veces al día hasta lograr mejoría.

RECETA 
Introducción
Preparar una tarta de moras es muy sencillo y es una merienda de lo más apetecible.
Ingredientes para preparar Tarta de Moras
300 gr. de harina.
100 gr. de mantequilla.
2 cucharadas de azúcar.
1 huevo entero.
2 cucharadas de agua fría.
1 huevo batido.
300 gr. de mermelada de moras.

Comenzamos preparando la masa quebrada. Para lo cual es importante que la mantequilla y el agua estén muy fríos. Para preparar la masa mezclamos con los dedos la harina, junto con la mantequilla, el azúcar, el huevo entero y el agua fría. No debemos amasar demasiado. Hacemos una bola con la masa y la ponemos a enfriar en la nevera unos 20 minutos.
Pasados los 20 minutos, sacamos la masa de la nevera y la extendemos, con ayuda de un rodillo y cubrimos la base de un molde desmontable de unos 26 centímetros. Con el resto de masa que nos quede, hacemos una bola y la guardamos en la nevera. Cubrimos la base de la tarta con mermelada de moras.
Sacamos la masa restante de la nevera, la estiramos con un rodillo y la cortamos en tiras. Para ello podemos utilizar una rueda dentada o la rueda de cortar la pizza, lo que tengamos por casa. Sino con un cuchillo también vale.
Colocamos las tiras, empezando por el centro y solapando una sobre la otra, para que quede mejor la tarta. Cortamos los bordes, que sobresalgan de la tarta y la barnizamos con huevo batido. pre calentamos el horno a 180ºC y hacemos la tarta de 45 a 50 minutos, dependiendo del horno.



stephanie Calderon Vasquez 3-1 

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