La obsolescencia programada es el motor secreto de nuestra sociedad de consumo. El no comprar significa el no crecimiento de la economía.
Por esta razón los países desarrollados o grandes países tienen un estilo despilfarrador en cuanto al consumo de artículos donde compran, tiran y vuelven a comprar.
La obsolescencia programada tiene sus principios en los años 20 donde se pretendía cortar la vida de los productos solo con el objetivo de incrementar las ventas. El primer articulo victima de la obsolescencia programada fue le bombillo. En esta época se creo el cartel de Phoebus con el fin de manipularla fabricación de bombillas en el mundo y controlar al consumidor reduciendo el tiempo de vida de las bombillas que un principio se habían diseñado para durar toda la vida. En 1928 una revista de publicación sugería un articulo que lo que no se desgasta es una tragedia para los negocios. El incremento de la producción y la rebaja de los precios en la compra, acelero la compra, mas por diversión que por necesidad y acelero la economía.
En 1929 la crisis de Wall Street creo una profunda recesión económica. A raíz de esta crisis el Sr. Bernard London surgió una propuesta para reactivar la economía, apareciendo el concepto de obsolescencia programada como obligatorio y por escrito. En este caso todos los productos tendrían una vida limitada con una fecha de caducidad para después ser considerados muertos. Finalmente la idea no fue aceptada para esta época.
En 1950 la idea de la obsolescencia programada surgió con el concepto de no obligar al consumidor en la compra si no seducirlo utilizando el diseño y el marketing como primeros modelos y aplicándolo lo bueno, bonito y barato. El Sr. Zer Latuche dice que los tres instrumentos fundamentales de la economía son la publicidad, la obsolescencia programada y el crédito (Utilizado para comprar lo que se necesita)
En 1981en Berlin se fabrica una bombilla de larga vida que el occidente rechazo. Este proyecto se termino debido a la caída del muro de Berlin.
Hoy en día el Internet se ha convertido en una herramienta importante para combatir la obsolescencia programada. Las personas cada vez tratan de reparar los artículos dañados tratando de buscar la forma e información con otras personas que hayan tenido el mismo inconveniente, evitando al máximo volver a comprar un articulo nuevo y continuar dándole vida a este fenómeno.
Un punto lamentable es que los residuos electrónicos del mundo son tirados como basura en algunos países de África convirtiéndolos en basureros del mundo, demostrando el estilo despilfarrador de los países desarrollados. La lucha contra la obsolescencia programada consistiría en replantear la economía y la producción de productos volviendo a la cuna de la naturaleza.
La industria puede imitar la naturaleza utilizando productos biodegradables evitando la contaminación y desechos. Se requiere un crecimiento viable, infinito y sostenible con un cambio de lógica reduciendo la sobreproduccion y la sobreeconomia y no agotando nuestras riquezas al usarlas, de lo contrario estaríamos próximos a un retroceso económico
AT STEPHANIE CALDERON VASQUEZ
ResponderEliminarGRADO 10-3